Tengo todo, pero ¡no soy feliz!
Tengo todo, pero ¡no soy feliz!

Tengo todo, pero ¡no soy feliz!

Muchas personas muestran gran sonrisa cuando consiguen determinado objetivo, pero la alegría es efímera; si eres una de ellas, la causa podría ser cierta forma de adaptación.

También te puede interesar Vacío existencial, un mal contemporáneo

 Te decimos qué es adaptación hedonista y por qué ¡te impide ser feliz!

¿Qué es adaptación hedonista?

La adaptación es un fenómeno natural que nos permite sobrevivir y salir adelante en escenarios difíciles; sin ella, no podríamos aprender a vivir con lo que tenemos ni acostumbrarnos a un ambiente totalmente distinto al que poseíamos, entre otras cosas.

El problema surge cuando nos habituamos a lo nuevo tan rápido que deja de ser gratificante y con ello, viene la infelicidad. Suena increíble pero ocurre, por ejemplo, a personas que se sacan la lotería.

Según estudios sobre la conducta humana en los juegos de azar dirigidos por Robert Williams, profesor en la Universidad de Lethbridge, en Alberta, Canadá, ganar la lotería no garantiza la felicidad a largo plazo en la gente.

La ciencia ha encontrado que después de la excitación inicial que esto implica, las personas pueden ser menos felices de lo que eran antes de que la "buena fortuna" tocara a su puerta.

Hedonismo en la actualidad

Según filósofos de la antigüedad, el hedonismo es la búsqueda del placer y la supresión del dolor y las angustias a toda costa.

Proviene de la palabra griega hedoné, que significa "placer"; inicialmente se usó para definir una doctrina que sostenía que la máxima aspiración en la vida del hombre debía ser la libertad y el placer, evitando a toda costa el dolor (de cualquier tipo).

Sin embargo, en la actualidad el significado ha cambiado y se habla de adaptación hedonista cuando la gente tiene todo lo que siempre había soñado, pero no puede ser feliz.

Volver al punto fijo de felicidad

De acuerdo con una investigación desarrollada en Holanda en 2008, las personas que ganaron más dinero en la lotería fueron felices gracias a su millonario premio hasta que regresaron a una especie de "punto fijo de infelicidad".

Los especialistas afirman que cuando las situaciones más placenteras o satisfactorias se repiten día tras día, poco a poco dejan de ser gratificantes.

Por ejemplo, te acostumbras a adquirir ropa, cosméticos o perfumes cada quincena, como siempre lo habías deseado, pero después de estrenarlos, tu mente le resta valor e importancia a cada nueva adquisición… vives en adaptación hedonista.

¿Qué hacer ante la adaptación hedonista?

Al parecer, existen "antídotos" que cualquier persona puede poner en práctica:

  • Elegir con inteligencia. Para no acostumbrarte al placer que se esfuma y te hace infeliz, lo mejor es invertir en experiencias más que en bienes materiales y pensar que la felicidad es más una decisión, que un estado derivado de una nueva posesión.
  • Mirar al pasado con gratitud. Agradece el lugar en el que hoy te encuentras, la forma en que llegaste a él y valora las experiencias, las oportunidades y todo lo aprendido, independientemente del dinero en tu cartera o el guardarropa en tu clóset.
  • Recuerda que nada es para siempre. Jamás pienses que las cosas serán como ahora en el futuro, pues ni las personas o los objetos materiales presentes en tu vida, durarán eternamente.

Saber qué es la adaptación hedonista, sin duda, te ayudará a valorar más las experiencias y emociones que te unen a tus seres queridos.

¿Tienes alguna pregunta sobre este tema?

Pregunta al Médico