Beneficios de decir groserías
Beneficios de decir groserías
Artículo

Si odias usar malas palabras, por tu salud ¡cambia de opinión!

El ritmo de vida tan agitado y complicado nos regala muchas oportunidades para expresarlas a diario, sin embargo, algunos se niegan a decirlas, pero eso podría cambiar cuando descubran los beneficios de decir groserías para la salud. ¡Sorprendentes!

Signo saludable, aunque no lo creas

Groserías para aliviar dolor

Cada día hay menos dudas para los psicólogos sobre los beneficios de decir groserías para la salud, que incluyen desde hacernos más persuasivos hasta aliviar el dolor.

Los expertos han mostrado que decir palabras altisonantes no solo posibilita comunicar el significado de una frase, también refleja nuestra respuesta emocional a ese significado; además, nos permite expresar rabia, disgusto o pedir a alguien que se aleje de nosotros sin necesidad de usar la violencia física.

Palabras altisonantes favorecen la saludEn uno de sus estudios, Richard Stephens, experto de la Escuela de Psicología en la Universidad de Keele (Reino Unido), mostró cómo las groserías pueden incrementar la tolerancia al dolor, además de que aumentan la confianza y hacen sentir a sus emisores "más fuertes".

Según Stephens, usar malas palabras ayuda a tolerar más el dolor, al parecer, debido a que estimula el sistema nervioso simpático, encargado de hacer que el corazón palpite cuando estamos en peligro o de regular y activar nuestros reflejos y reacciones, entre otras tareas muy concretas.

Decir groserías ¿es signo de coprolalia?

Dentro de los usuarios de malas palabras, la mayoría recurre a ellas en contextos sociales o emocionales que consideran "apropiados", por ejemplo, en discusiones con amigos, al golpearse accidentalmente la mano o enfrentar problemas de tránsito en las grandes ciudades.

Sin embargo, algunas personas las expresan de manera compulsiva, con tonos más altos o ritmos vocales distintos a los que cualquiera utilizaría. ¿La razón? Presentan coprolalia, término médico que describe uno de los síntomas más confusos y socialmente estigmatizantes del síndrome de Tourette.

La Asociación Tourette de América señala que quien tiene este trastorno realiza movimientos o sonidos fuera de lo normal, llamados tics, con poco o ningún control sobre éstos; además, es posible que exprese groserías o palabras socialmente inapropiadas (haciendo referencia, por ejemplo, a las áreas genitales, excremento y actos sexuales).

Coprolalia

Aunque la coprolalia es el síntoma más conocido del síndrome de Tourette, ocurre en una minoría de casos. No obstante, es algo particularmente vergonzoso tanto para el paciente como para familiares o amigos.

Por ello, los expertos destacan la importancia de entender que las groserías expresadas en este contexto no necesariamente reflejan pensamientos, creencias u opiniones del individuo con coprolalia.

Al parecer, la habilidad que tenemos todos de reprimir pensamientos inconscientes y palabras (o movimientos) que no deseamos está "desactivada" en las personas afectadas con el síndrome de Tourette.

Menos estrés y más felicidad

Cada persona reacciona ante las dificultades de forma distinta y hacerlo siempre expresando malas palabras no tiene por qué considerarse de mala educación o inadecuado, sobre todo, si te hace sentirte feliz, como señalan los psicólogos.

Menos estrés al decir groserías

De hecho, quienes dicen groserías a la menor provocación suelen ser más honestos y se toman la vida más relajada, gracias a que se liberan del estrés y la tensión en el trabajo, casa o escuela.

Además, cada día se refuerza la idea de que la tendencia a expresar frases altisonantes se relaciona más con fluidez verbal que con un vocabulario deficiente.

La próxima vez que digas groserías y alguien te ponga mala cara, explícale que tus expresiones no buscan agredir sino ¡mejorar tu salud!

¿Tienes alguna pregunta sobre este tema?

Pregunta al Médico

Laura Ruiz Mata

Laura Ruiz Mata Última actualización: Vie, 23/08/2019 - 11:18