Antimicóticos, eficaces para combatir hongos en la piel
Antimicóticos, eficaces para combatir hongos en la piel
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Antimicóticos, eficaces para combatir hongos en la piel

Los antimicóticos son medicamentos para hongos en la piel, que sirven como tratamiento farmacológico evitando su crecimiento o reproducción en zonas húmedas. Los encontramos en crema, solución, gel, aerosol o polvo, y suelen ser parte indispensable del botiquín familiar, pero ¿qué más sabes sobre ellos?

Micosis, frecuente afección

Probablemente términos como ácido undecilénico, terbinafina, ketoconazol, clotrimazol, miconazol o tolnaftato te suenan poco familiares; sin embargo, es posible que hayas estado en contacto con estas sustancias alguna vez, pues son parte de los principales compuestos de los antimicóticos de libre venta, aquellos que no requieren receta médica para ser adquiridos.

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Estos productos se consideran eficaces "exterminadores" de hongos útiles para tratar infecciones micóticas cutáneas (pie de atleta, hongos en manostiña corporal, más común en ingles, axilas o tórax).

Síntomas de micosis

Los síntomas de hongos en la piel más frecuentes son:

  • Irritación.
  • Comezón.
  • Ardor.
  • Excesiva sudoración.
  • Grietas cutáneas.

Los síntomas de micosis (infecciones producidas por hongos microscópicos) pueden comenzar siendo leves molestias a las que frecuentemente no se les brinda suficiente atención, hasta que se convierten en problema capaz de hacer que la persona se resista a mostrar aquella parte de su cuerpo afectada por estos organismos.

El pie de atleta es una infección por hongos en la piel que necesita antimicóticos.

Antimicóticos, ¿sabes usarlos?

El objetivo de los antimicóticos es eliminar diferentes tipos de hongos en la piel que suelen contraerse a través del contacto directo con un individuo infectado, al compartir ropa, toallas, sábanas, fundas de almohada, jabón, peines, cepillos y, sobre todo, vestidores y baños, como los que se encuentran en clubes deportivos y centros vacacionales.

A fin de aliviar este problema, lo más conveniente es acudir al médico para que valore el caso particular de cada persona, considerando afecciones que agraven el cuadro o bien, la edad del individuo, ya que las micosis también pueden presentarse en niños menores de 2 años (su tratamiento es diferente al de los adultos).

Las recomendaciones generales en cuanto al modo de empleo de antimicóticos de libre acceso comprenden:

  • Utilizarse 2 ó 3 veces al día, durante 2 ó 3 semanas o hasta que la lesión desaparezca.
  • Seguir el tratamiento 10 ó 15 días después de que las "señales" de infección han desaparecido, particularmente cuando se busca prevenir nuevos episodios.
  • Evitar el uso de mayores dosis que las indicadas en la etiqueta.
  • Antes de usar un antimicótico tópico, lavar el área afectada con agua y jabón, y secarla perfectamente.
  • Aplicar con cuidado en la zona a tratar, extendiendo el producto hasta formar delgada capa (se debe evitar el contacto con ojos y/o heridas abiertas).
  • Si se utiliza aerosol (spray), conviene agitar el recipiente y sostenerlo aproximadamente a 15 cm de la zona afectada para aplicarlo.

Los hongos en la piel son comunes en personas que tienen contacto con el agua. Usa antimicóticos.

Hongos en la piel: prevención, la mejor arma

El sabio consejo de que "prevenir es mejor que lamentar" se aplica perfectamente en el caso de hongos en la piel, particularmente en épocas de intenso calor ambiental pues, al aumentar la sudoración, crece la posibilidad de contraer dichas afecciones.

Por ejemplo, tratándose de pie de atleta, para obtener mejores resultados de los antimicóticos tópicos se deben mantener los pies limpios y secos, utilizar calcetines o medias limpias todos los días, bañarse con sandalias y emplear calzado cómodo y no ajustado (nunca de plástico) para permitir que el aire ventile la piel.

Algo similar sucede con aquellas infecciones superficiales que atacan a otras partes del cuerpo, por ejemplo, manos o axilas, por lo que es preciso bañarse a diario, utilizar ropa de algodón (favorece el libre paso del aire y, por tanto, evita que se acumule exceso de humedad) y procurar que las áreas afectadas permanezcan tan secas como sea posible, a fin de combatir la afección.

Para mayor seguridad, los antimicóticos no deben emplearse cerca de los ojos ni en la boca; tampoco están indicados para niños menores de 2 años, durante el embarazo y la lactancia.

En cuanto a su almacenamiento, deben conservarse en lugar seco y fresco, pues el calor, humedad y luz directa pueden alterar tanto los ingredientes del producto como su acción terapéutica, disminuyendo su eficacia.

Finalmente, como todo medicamento, se recomienda mantener los antimicóticos de libre venta fuera del alcance de los niños y verificar la fecha de caducidad antes de utilizarlos, a fin de garantizar que su eficacia sea la esperada.

¿Tienes alguna pregunta sobre este tema?

Pregunta al Médico

Jimena Domínguez R.

Arturo Calvillo Última actualización: Jue, 19/05/2011 - 05:07