Dormir la siesta engorda
Dormir la siesta engorda
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¿La siesta engorda? No creerás los efectos de dormir en el día

Gozar de sueño reparador por la noche ayuda a iniciar el día siguiente llenos de energía, pero ¿qué pasa si el descanso ocurre después de comer? Descubre los efectos de dormir para la salud y, en particular, si es verdad que dormir la siesta engorda.

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Dormir en el día ¿bueno o malo?

Beneficios de la siesta

Hay lugares donde se lleva a cabo porque se considera la única forma de soportar el extremo calor que impera en el verano, mientras que en sitios con climas más frescos, la siesta es la mejor "herramienta" para recargar energía y cumplir con extensas jornadas de trabajo (sobre todo, si no se durmió lo suficiente la noche anterior).

Sin embargo, las ventajas de la siesta van más allá que recuperar el sueño perdido por una noche de fiesta. Según especialistas de la Fundación Española del Corazón, adoptar la costumbre de dormir un rato, por ejemplo, después de comer, puede asegurarnos un ritmo de vida más sano gracias a que brinda beneficios físicos y mentales. ¿Cómo cuáles?

Siestas y salud cardiaca

  • Protege el corazón. De acuerdo con reciente estudio de la Universidad del Hospital de Lausanne, en Suiza, tomar siestas cortas (de 20 minutos o menos) después de comer protege el corazón porque constituyen forma valiosa de aliviar el estrés y con ello, reducen el riesgo de sufrir ataque cardiaco, infarto y afecciones cardiovasculares.
  • Reduce la presión arterial. De acuerdo con la Fundación Española del Corazón, la siesta no sólo reduce el estrés, también disminuye la presión arterial y el ritmo cardiaco en personas que la disfrutan a diario.
  • Facilita el aprendizaje. Según estudio de la Universidad de Berkely, en Estados Unidos, quienes duermen la siesta rinden más por las tardes y aumentan su capacidad de aprendizaje. Los autores explican que el sueño permite adoptar nuevos conocimientos y fijar los ya adquiridos. Por tanto, el descanso obtenido con una siesta tras el almuerzo o comida generalmente eleva la productividad de empleados y el rendimiento escolar infantil.
  • Aumenta la concentración. Numerosos estudios han demostrado que la siesta (incluso si apenas dura 6 minutos) contribuye a mejorar cualquier tarea que implique recordar listas de palabras u objetos. La razón, dicen especialistas, es que el sueño facilita el almacenamiento de la memoria a corto plazo y deja espacio para nuevos datos.
  • Facilita resolver problemas. Robert Stickgold, profesor de Psiquiatría de la Escuela de Medicina de Harvard, descubrió que cuando las personas alcanzan la fase REM del sueño (etapa de gran actividad cerebral en la que soñamos), les toma menos tiempo realizar diferentes conexiones entre ideas.
  • Reduce errores. Una investigación de la NASA a 747 pilotos demostró que quienes dormían una siesta diaria de 26 minutos cometían 34% menos errores en el trabajo y duplicaban sus niveles de alerta, gracias a que el descanso obtenido mejoraba sus reflejos.
  • Mejora el estado de ánimo. Dormir "inunda" el cerebro de serotonina, neurotransmisor que regula sueño, apetito y el estado de ánimo del ser humano; esto explicaría por qué una noche de insomnio generalmente nos pone de mal humor y, por el contrario, conseguir pleno descanso nocturno proporciona increíble sensación de bienestar.

La siesta ideal ¡no engorda!

Además de reconocer los beneficios que brinda a la salud, conviene acabar con el mito de que dormir la siesta engorda, idea que a muchas personas impide disfrutar de breve sueño después de comer.

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De acuerdo con el Dr. Diego García-Borreguero, del Instituto Europeo del Sueño, "durante el sueño liberamos un tipo de hormona llamada leptina, cuya función es transmitir sensación de saciedad. La siesta es demasiado corta para interferir en procesos metabólicos, por lo que es mentira que engorde o, por el contrario, ayude a adelgazar".

Desde luego, los beneficios de la siesta se consiguen siempre que cumpla con ciertas características para ser considerada "ideal", como:

Siesta ideal

  • Siempre a oscuras. El doctor estadounidense James Maas explica en su libro Sleep for Success! que una de las claves para disfrutar de una siesa perfecta es dormirla a oscuras (incluso, puede bloquearse la luz usando un antifaz).
  • Que dure algunos minutos. Una siesta adecuada es aquella que dura de 20 a 30 minutos, según la National Sleep Foundation de Estados Unidos. La razón es que con esta duración se consigue mejor estado de alerta y desempeño de tareas, mientras que una siesta más larga puede resultar contraproducente, es decir, afectaría el sueño de la noche y la persona despierta sintiéndose aturdida.  
  • En escenario adecuado. Es importante encontrar un sitio cómodo, con temperatura agradable, escasa luz y ambiente tranquilo para dormir la siesta.
  • Que complete, pero no reemplace el sueño nocturno. Los beneficios de la siesta se disfrutan siempre que no sustituya al descanso por la noche. En otras palabras, si dormir la siesta después de comer impide que la persona duerma por la noche, surgen riesgos para la salud.

Beneficios de la siesta

Se ha comprobado que la privación del sueño nocturno eleva el peligro de enfermedades cardiovasculares, altera el metabolismo y se relaciona con algunos tipos de cáncer.

Ahora que sabes que dormir la siesta no engorda, también es momento de buscar un escenario perfecto para disfrutarla con frecuencia, siempre que tu sueño nocturno no se vea alterado. ¡Cuida tu salud!

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Pregunta al Médico

Laura Ruiz Mata

Laura Ruiz Mata Última actualización: Mié, 11/09/2019 - 17:04