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Por esto, la sal sube la presión en personas con hipertensión

Gracias al cloruro de sodio, tus músculos responden a los estímulos y el equilibrio de líquidos corporales se mantiene sin problemas, pero cuando su presencia es excesiva, la circulación sanguínea puede verse afectada, de ahí la importancia de comprender cómo y por qué la sal sube la presión en personas con hipertensión.

La fuerza con que fluye la sangre puede aumentar

Circulación sanguínea

Cada vez que tu corazón late, envía sangre a los vasos sanguíneos, que la llevan a todo el organismo; el esfuerzo que esto supone para tu cuerpo se define como presión arterial y ocurre sin que nos demos cuenta.

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Pero si la fuerza que la sangre ejerce contra las paredes de los vasos (arterias) al ser bombeada por el corazón aumenta, el "trabajo" que realiza este vital órgano también se eleva, lo que provoca presión arterial alta, es decir, hipertensión.

Dentro de todas las causas de hipertensión identificadas por los médicos, el consumo excesivo de sal ocupa lugar especial porque es posible reducirlo con sencillos hábitos de alimentación.

Consumo excesivo de sodio

La sal común, también llamada cloruro de sodio, es un mineral de aspecto cristalino y color blanco que se encuentra presente de manera abundante en la naturaleza, ya sea en grandes masas sólidas o disuelto en el agua marina.

Sal o cloruro de sodio

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En el ser humano, el sodio juega importante papel en la forma en que el cuerpo controla los niveles de presión arterial.

De acuerdo con el Instituto Nacional del Corazón, Pulmones y Sangre de Estados Unidos, los riñones ayudan a equilibrar los niveles de fluidos y sodio en el organismo; utilizan el sodio y el potasio para eliminar el exceso de fluido de la sangre, esto es, el cuerpo desecha los "sobrantes" en forma de orina.

Cuando los niveles de sal (cloruro de sodio) en la sangre son altos, los vasos sanguíneos retienen más fluidos, lo que incrementa la presión arterial sobre las paredes de dichos conductos.    

¿Cómo ayuda un menor consumo de sal a la presión arterial?

Un estudio publicado en la revista Hypertension, de la Asociación Americana del Corazón parece explicar por qué reducir el consumo de sal puede ayudar a personas con hipertensión.

Hipertensión arterial

Los investigadores examinaron cientos de metabolitos (sustancias producidas durante la digestión) a partir de muestras de sangre extraídas a 64 personas con presión arterial elevada. Todos los participantes recibieron instrucciones de seguir una dieta baja en sodio, aunque ninguno usaba medicamentos ni seguía tratamiento específico para su condición.

Uno de los descubrimientos del análisis fue que la reducción de la ingesta de sal resultó en niveles más altos de dos metabolitos específicos, ambos asociados con cifras de presión arterial y rigidez arterial más bajas.

Aunque se requieren mayores análisis para validar estos hallazgos (el grupo de estudio fue pequeño), los expertos subrayan que reducir el consumo de sal en personas con hipertensión es de gran utilidad para mantener bajo control esta condición.  

Dieta con poca sal, ¿cómo lograrla?

Dieta con poca sal

Llevar una dieta saludable es vital para cualquier persona, sin importar su edad, pero en el caso de adultos con problemas de presión arterial elevada, los beneficios se multiplican.

Por ello, vale la pena revisar algunas de las sugerencias que la Organización Mundial de la Salud ofrece para mantener la presión arterial bajo control:

  • Comer 5 porciones de fruta y verduras cada día.
  • Reducir la ingesta de sal a menos de 5 gramos al día (algo menos de una cucharadita de café al día).
  • Limitar el consumo de alcohol.
  • Reducir la ingesta total de grasas (en especial, saturadas).
  • Practicar actividades físicas de manera regular.
  • Renunciar al consumo de tabaco.
  • Aprender a controlar el estrés.

Alimentos con poca o mucha sal

Expertos indican que el consumo diario de sal (cloruro de sodio) no debe superar los 5 gramos por día (equivale a una cucharadita de sal llena).

Cloruro de sodio e hipertensión

La forma más sencilla de lograrlo es no añadirla a los alimentos y poner en práctica medidas como:

  • Reducir la cantidad de alimentos procesados en la mesa (la mayoría contiene elevados porcentajes de sodio).
  • ¡Fuera de la mesa! Si tienes la costumbre de añadir sal sin haber probado los alimentos, ¡deja de hacerlo! Desde luego, será más fácil si no tienes a la vista el salero, ¿cierto?
  • Limita la presencia de alimentos ricos en sal en tu dieta como pizzas, tocino, cubitos de caldo, embutidos, aceitunas, queso manchego y productos enlatados.
  • Avanzar paso a paso. Si te parece difícil o drástico renunciar a la sal de un día para otro, acostúmbrate gradualmente para que tu paladar se adapte con el tiempo.

Si no se controla, la hipertensión puede provocar un infarto de miocardio, ensanchamiento del corazón y, a la larga, insuficiencia cardiaca, razones de sobra para aprender a reducir el contenido de sal en tus alimentos. ¡Cuida tu salud!

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Laura Ruiz Mata

Laura Ruiz Mata Última actualización: Mar, 30/07/2019 - 12:43